Manuela Seve, CEO y cofundadora de Alpha'a sosteniendo una foto del estudio From the Hip Photo.
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Blockchain para “democratizar” el arte físico y desmitificar los NFT: el nuevo negocio de Alpha'a Inc

Con más de 7.000 artistas en su cartera, la brasileña Manuela Seve vio en el blockchain el siguiente paso para su startup. Lanzada en febrero, alphaa.io es una plataforma que permite a artistas y coleccionistas registrar, autenticar y transferir la propiedad de obras mediante NFT

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Lanzada en febrero de este año, alphaa.io es el más nuevo emprendimiento de Alpha’a Inc, una startup cofundada por la brasileña Manuela Seve. Lo que empezó en 2014 como una plataforma online que licencia obras y colecciones artísticas a grandes empresas de varios sectores, incluido el de la hotelería, ha generado un spin-off que combina blockchain y economía creativa. Con más de 7.000 artistas en la cartera del negocio original, las dos emprendedoras vieron en el blockchain el siguiente paso para seguir “democratizando” el arte. A través de alphaa.io, los artistas y coleccionistas (instituciones, galerías, museos, etc.) pueden autenticar, certificar y transferir la propiedad de piezas artísticas digitales y físicas mediante la tokenización (creación de NFT) de estas obras.

En tiempos de NFT vinculados a creaciones digitales de dudosa utilidad y precio, es fácil confundir la propuesta con algo aún alejado de la realidad. Pero más allá del ruido que rodea el tema, la idea tiene mucho sentido. Acerca la nueva tecnología a una industria real, de activos reales, organizándolos de una manera innovadora, que cambia el juego.

Manuela Seve, CEO y cofundadora de Alpha’a. Foto: Steen Kevett Lopez.

Este es el primer use case de arte, pero la estructura de NFT que estamos desarrollando es comparable a la que hizo Shopify para el comercio electrónico. Estamos abriendo un ecosistema para que cualquiera pueda acceder al capital a través de sus proyectos

Manuela Seve, CEO y cofundadora de Alpha’a.

La empresaria empezó su carrera en finanzas trabajando como analista de acciones en Gavea Investimentos, pasó por el Banco Modal y creó el think-tank Quinto, en 2014, donde ella y su equipo lanzaron una aplicación de crowdfunding de arte que fue el embrión de Alpha’a. Renata Thomé, cofundadora de Alpha’a junto a Manuela, dejó la empresa hace unos meses.

“El blockchain son bloques de información integrados en una cadena y esta cadena siempre tiene que ‘ir hacia adelante’, lo que implica que no se puede ‘retroceder’ hacia una base de datos y borrar el pasado de un activo. Todas las informaciones siempre van a estar asociadas a ese activo. Y esto, para el mercado de coleccionables, como el de arte, realmente cambia el juego. Aporta más transparencia a los precios, acompañada de un tremendo potencial alcista, porque estos activos se vuelven comparables”, destaca Seve.

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Explica que Alpha’a ha estado trabajando activamente con la tecnología blockchain desde 2017, porque se dio cuenta de que esta tecnología sería clave para emitir los certificados de autenticidad de las licencias de obras de arte que hacía para grandes cadenas hoteleras, como Four Seasons, Marriott, entre otras, y grandes constructoras, por ejemplo.

La gran diferencia entre la plataforma lanzada ahora por Alpha’a y otras iniciativas es que es mucho más sencilla de utilizar. “Observamos el proceso actual y reinventamos la estructura. No exigimos la creación de una billetera de cripto [metamask wallet], que suele ser el primer paso cuando se ingresa a un Open Sea [marketplace de NFT] y ya es un paso complicado porque uno tiene que recordar una frase-contraseña, una secuencia randómica de palabras. Tampoco cobramos gas fees [tarifas por realizar o ejecutar una transacción de blockchain]. ¿Cómo hacemos todo esto? Porque somos una plataforma SaaS y no un marketplace [que conecta dos extremos y suele cobrar por ello] y construimos la plataforma sobre EOS.IO, que es un blockchain que consume 66.000 veces menos energía que Ethereum, que es donde se encuentran la mayoría de las otras plataformas”.

En otras palabras, un artista o coleccionista puede lanzar un NFT de su trabajo tan fácilmente como publica una foto en Instagram. Solo hay que hacer una foto, completar las características y establecer un precio. Se genera un código QR que se puede colocar junto a la obra física dondequiera que esté, lo que permite un fácil acceso a la información. “Si el artista vende la pieza, el comprador ya se lleva el token, que también es una manera fácil de pagar los derechos de autor del artista y, en caso de que esté representado por una galería, también los derechos de reventa de la galería”, detalla Seve.

Esto significa que en el modelo de negocio de Alpha’a la «democratización» del arte se aplica a todos. Seve explica que, históricamente, la galería de mercado primario no participa en el mercado secundario, que es donde, de hecho, se produce el mayor volumen de transacciones en el sector de arte. “Cuando el artista crece y gana notoriedad, deja esa primera galería y se va a una más grande. Es un problema sistémico, en el que las personas que participaron en la cadena primaria y que fueron tan importantes para el artista en un principio no cosechan, después, los frutos de esa participación.”

Otro punto importante es el «ahorro» de otras tasas. Las casas de subastas, por ejemplo, cobran en promedio el 25% del valor de la obra para revenderla – y nada de esto lo cobra el artista. “Nuestras tarifas, incluidas las tarifas de la plataforma, las tarifas de los artistas y los derechos de reventa, son inferiores al 10%. Es una ganancia de eficiencia que beneficia a quienes están directamente involucrados en la parte creativa del trabajo”.

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Las posibilidades que brinda este sistema son muchas. Los NFT facilitan el uso de las obras como garantía para un préstamo e incluso permiten la colaboración entre las industrias creativas de una manera más asertiva y como una forma de financiación del arte. “Tenemos el caso ahora de una película, en la que el productor utiliza la plataforma para financiar la preproducción de la obra. Lo pusimos en contacto con un artista visual, que diseñó una pieza para la película. Es una pieza física, que se imprime y entrega a la persona que la compra. Esta pieza también abre un mundo de utilidades vinculadas a la película, como el derecho a un estreno exclusivo y a una parte de la futura venta de entradas de la película”, dice Seve.

Ya hay algo más de 1.500 obras registradas en alphaa.io. Los usuarios de la plataforma también pueden acceder a una serie de funcionalidades específicas para creadores o coleccionistas. Los artistas, por ejemplo, pueden saber en qué lugar del mundo se encuentran sus obras. “Si un artista va a hacer una exposición en París, podrá ver fácilmente cuáles de sus obras se encuentran en la región, para poder llevarlas todas a una muestra, por ejemplo”.

En su trabajo, Yelena Filipchuk y Serge Beaulieu, el dúo de artistas detrás del estudio de arte y diseño HYBYCOZO, investigan las influencias de las matemáticas y la geometría en la historia del arte y la evolución humana. En la foto, uno de los dos artistas registrados en Alpha’a.

Trabajan en Alpha’a actualmente 23 personas, repartidas por todo el mundo. El equipo de desarrollo tiene su sede en São Paulo y reporta a un head de producto con sede en Palo Alto, California. El equipo de diseño tiene su sede en Argentina. Seve y el equipo de contenido tienen su sede en Los Angeles. El equipo de ventas tiene su sede en Nueva York.

Hasta la fecha, Alpha’a solo ha recaudado US$ 1,5 millones, de inversionistas externos como MetaProp (una firma estadounidense enfocada en proptechs), Gaingels (fondo con un enfoque en la diversidad), entre otros – ninguno de Brasil. «Y no es porque no lo intentamos. El mercado brasileño sigue siendo muy machista, no invierte en empresas lideradas por mujeres y, mucho menos, en una fundada por dos de ellas», subraya Seve.

Actualmente, la empresa está trabajando en su ronda Serie A. En marzo, cuando habló con LABS, pocos días después de participar en un demo day en la Universidad de Stanford, donde estudió, la CEO de Alpha’a nos dijo que ya había US$ 7 millones “comprometidos”. “Lo más importante para nosotros ahora es encontrar un líder para la ronda que nos acompañe hacia nuestra salida en bolsa. Y estamos soñando a lo grande, pensando en fondos como Andreessen Horowitz (a16z), Bessemer [dos fondos que recaudaron recursos específicamente para inversiones en startups de cripto, Web3, etc]”.

Traducido por Adelina Chaves.