Juan Pablo Ortega y Julián Núñez, cofundadores de Yuno. Foto: Divulgación.
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Nuevos tiempos, nuevo dolor. Yuno llega para solucionar el problema de la integración entre los diferentes métodos de pago

Cualquier empresa que opere en América Latina ya sabe que necesita ofrecer cientos de métodos de pago para vender sus productos y servicios. Con el auge de las fintech, esto es cada vez más fácil, pero ¿cómo gestionarlo todo? Un cofundador y un ejecutivo de Rappi dicen tener la respuesta

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Para operar en cualquier parte de América Latina, las medianas y grandes empresas necesitan trabajar con cientos de medios de pago. Es fundamental para el éxito de su negocio, ya que cada país tiene su propia gama de opciones de pago, que van más allá de las tarjetas de débito o crédito. En una región con gran parte de la población aún alejada del sistema bancario y crediticio tradicional, esto es normal. Si, por un lado, es más fácil encontrar proveedores de pago en la región debido al auge de la digitalización y las fintech, por otro lado, ofrecer tantas opciones se ha convertido en todo un dolor de cabeza. Un nuevo problema, resultado de los nuevos tiempos.

“Básicamente, hay que hacer una integración técnica para cada proveedor de pago. Para las empresas que operan en varios países, esto significa integrar 50, 60 proveedores. Es algo muy difícil y costoso. El objetivo de Yuno es resolver este problema y ofrecer a las medianas y grandes empresas toda la infraestructura de pagos que necesitan, a través de una única solución plug-and-play, para que puedan concentrarse en su negocio principal”, explicó Julián Núñez, ejecutivo de Rappi que creó la fintech junto con el cofundador de Rappi, Juan Pablo Ortega. La semana pasada, los dos recaudaron una ronda semilla de US$ 10 millones coliderada por Andreessen Horowitz, monashees y Kaszek para Yuno, una startup creada hace dos meses apenas.

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Ortega y Núñez se conocieron en Rappi cuando trabajaron juntos en el equipo de pagos del unicornio colombiano y durante la expansión de la empresa a nueve países. Ortega creó y escaló los equipos y capacidades de pagos y lucha contra el fraude de Rappi cuando participaba en la creación de RappiBank, la rama de servicios financieros de Rappi. Núñez, a su vez, creó Paga con Rappi, el checkout de un clic de Rappi, y dirigió la unidad de negocio de comercio electrónico de la empresa.

En una entrevista con LABS, Núñez y Ortega dijeron que ya atienden a algunas grandes empresas en Brasil, México y Colombia, pero que no podían revelar sus nombres debido a obligaciones contractuales, a excepción de la propia Rappi, que fue el primer cliente de la fintech.

Los objetivos más obvios de la fintech son las plataformas de comercio electrónico, pero cualquier empresa que reciba pagos en la región es un cliente potencial para Yuno.

¿Pueden las empresas hacerlo ellas mismas? 100%, sí. Pero tienen que contratar a cien ingenieros y gastar mucho tiempo y dinero haciendo muchas integraciones. Y las empresas quieren ver a sus empleados más talentosos trabajando en su negocio principal y no haciendo una integración con Mercado Pago, por ejemplo

Juan Pablo Ortega, cofundador de Yuno.

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La ronda ayudará a la fintech a acelerar el proceso de integración con diferentes proveedores en la región, empezando con la billetera digital brasileña PicPay y probando las integraciones con sus actuales clientes. La idea es que una vez que la solución esté «aceitada», lo que Ortega espera que suceda a mediados de abril, Yuno empiece a integrar a un proveedor por semana. “Queremos tener 100 medios de pago integrados a la plataforma para fin de año”, dijo Ortega. La empresa espera estar en mayo operando a pleno en Brasil, su principal objetivo en este momento.

Con un equipo actual de 14 personas, Núñez espera que Yuno llegue a 100 empleados a fines de 2022. El enfoque principal de la empresa ahora es ampliar el equipo en Brasil.

Para Núñez, tres aspectos pueden explicar este interés relámpago de los inversores en Yuno. “Bueno, en primer lugar, [conectar y administrar diferentes métodos de pago] es un problema moderno. Hace 15 años, había cinco o seis proveedores de pago en la región. Ahora hay cientos. En segundo lugar, no hay muchos players tratando de resolver este problema y, ​​además, tenemos mucha experiencia en resolver este tipo de situaciones dentro de Rappi. En tercer lugar, es un tema urgente para las empresas, porque es un problema al que se enfrentan ahora.”

Yuno quiere servir como un ‘marketplace’ de integración de pagos, pero con un enfoque en América Latina, ofreciendo también varias soluciones antifraude. Con esto, Yuno también sabe que terminará integrando su solución con empresas regionales y globales que son, al mismo tiempo, socios y competidores. PayU, EBANX (propietario de LABS), dLocal, Adyen, Stripe son algunos de los ejemplos. “Hemos hablado con varios de los grandes proveedores de la región. Todos quieren ser la integración definitiva que necesita cualquier empresa, pero no han sido capaces de hacerlo al 100%. Tienen muchos problemas; uno de ellos es una negociación con un gran cliente – y suelen tener el ojo puesto en los grandes -, que puede llevar seis meses o más, y la integración hasta 18 meses. Por eso todos ven en Yuno una oportunidad, un camino rápido para conectarse con más clientes. En definitiva, para ellos Yuno es un facilitador, una forma de acelerar su ciclo de negocios.”

Traducido por Adelina Chaves